sábado, 18 de octubre de 2014

Me fui para Nueva York en busca de unos centavos y he regresado a Caracas como fuete de arrear pavos

El título hace alusión a la famosa canción venezolana "El norte es una quimera" y lo quise utilizar por su similitud con la realidad actual del país.  

Los venezolanos están desesperados buscando boletos aéreos para ir a cualquier destino a "cobrar sus dólares" y nadie me puede negar eso. 

Inmigración Aeropuerto Hato, Curacao.
Imagen: Francisco Hernández Almarza
Salir por el Aeropuerto Internacional de Maiquetía ya es una tortura al humano y más aún, viajar a un destino hermoso con el único objetivo de obtener divisas para devolverte a Venezuela y revenderlas es una tortura psicológica aún peor.  No comparto esa postura, pero la entiendo, ya que muchas personas deben hacerlo para pagar el alquiler de la vivienda, el seguro del carro, la educación de sus hijos o para comprar comida. 

El gobierno de Hugo Chávez, y ahora el de Nicolás Maduro, es el responsable de esta ola de "raspacupos" ya que si una moneda cuyo valor sea 100 veces el de la tuya, y tu lo puedes canjear para sobrevivir, harás lo posible por obtenerla. 

No es una mentira que nuestra inflación cierre entre el 90 y el 110% y que cada vez hay menos productos. No es embuste de uno que una salida por diversión, necesaria para mantener la salud mental, cueste 1/4 de tu sueldo mensual (vaya a Mcdonald's y pida dos combos medianos). 

Estamos mal, yo lo sé desde 2010, pero la mitad del país aún se hacen los que no saben nada. 

El cambio viene y nada lo detiene (?), pero mientras tanto nos toca sobrevivir en una economía que cada vez es de menos libre mercado.