lunes, 21 de julio de 2014

La escasez traerá abundancia

La falta de productos básicos que azota a los venezolanos ya ronda por el 22%. Falta la leche, el harina precocida, el papel sanitario, el azúcar, la mayonesa, el aceite, jabón lavaplatos, galletas de soda, margarina y el harina de trigo; por nombrar algunos productos.

Obviamente la responsabilidad de esto recae sobre el fallido modelo económico presente en Venezuela, y el poder que ha tenido ya que ha usado técnicas populistas heredadas por el imperio Romano.

Un gobierno que ha destruido al sector agricultor, ganadero, textil, importador, exportador y hasta al sector petrolero debería considerarse como fracasado; pero no lo es, aún sigue el poder (así sea ilegítimamente).

Ya hemos sido sobresaturados con la frase "Venezuela es un país con mucho potencial", pero aún no lo creemos. Ciertamente, Venezuela es perfecta en muchos sentidos y lo puedo decir porque, actualmente, estoy muy ligado al sector turismo y al visualizar las imágenes de los destinos del país y de sus paisajes naturales, capturados por personal de la empresa con una cámara fotográfica común, te preguntas si es una postal polaca o parte del material POP de los paquetes a África y te asombras al ver que es el descuidado estado Delta Amacuro.

Yo estoy orgulloso de haber nacido en Venezuela, y como tal estoy dispuesto a luchar por su recuperación pero también tengo expectativas de futuro.

Esta escasez ha creado jóvenes que se han incomodado con este sistema, jóvenes que clamamos un libre mercado y eso será posible. Este gobierno no es eterno, los jóvenes que formamos este país no lo elegimos y se evidencia electoralmente. 

El gobierno socialista, dejado como herencia por el fallecido Hugo Chávez, no durará para siempre. Debemos luchar por que acabe, legalmente a pesar de todo, lo más pronto posible pero eso es algo para otro post.

Toda esta situación ha causado fuga de cerebros y empobrecimiento, pero una vez que Venezuela salga de la desgracia comunista volverá a ser próspera en poco tiempo. No hay que ser demasiado optimistas ni tampoco tan negativos sino realistas. Estamos ubicados en un lugar súper estratégico, con un clima que lo hace peculiar.

Los jóvenes de ahora, disfrutaremos de una Venezuela llena de productos internacionales importados a un precio competitivo y de productos nacionales hechos con el orgullo y esmero que caracteriza a la población de este país.
Los problemas actuales de negligencia nos harán ciudadanos que exijamos calidad, respeto como personas y servicio decente.

Los jóvenes de ahora le garantizaremos un buen presente a los jóvenes del futuro, espero no equivocarme.

Dios bendiga a Venezuela.

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