sábado, 7 de diciembre de 2013

Jesús me ayuda a relacionarme.

Una de las mejores cosas de haber conocido a Jesús fue que se convirtió en mi mejor amigo

Como mi mejor amigo y hermano; él me ha ayudado en varios aspectos de mi vida y resultó que hasta Química sabe el pana, me ayudó a pasar en reparación de mi último año de bachillerato.

Pero detrás de como se convirtió en mi mejor amigo hay una historia que, básicamente, relaté en mi anterior post y era que había perdido mi total confianza en la humanidad por muchos motivos que los encerré en algo que califiqué "La época oscura". Al haber perdido la confianza en los humanos, me dí cuenta que no tenía con quienes hablar ni con quienes pasar el rato que, en teoría, estaba solo en el mundo pero además de que, nunca lo estoy ya que Jesús está siempre conmigo, el pana me ayudó a conocer personas nuevas y a renovar mi confianza en las personas que ya conocía de antes y mantenía cierto vínculo amistoso.

Jesús estuvo ahí para decirme "esa persona no te es conveniente; aquella sí, haste su amigo que te va a hacer bien" y así fue. Jesús estuvo ahí para apoyarme cuando me lamentaba en el hecho de haberme fiado de muchas personas.

Hechos curiosos me ocurren todos los días cuando conozco personas nuevas y le pregunto "Yisus, ¿Esta persona es conveniente o no?" y de la nada aparece una respuesta que me deja clarísimo como debe ser mi relación personal con esa persona.

Con las personas que más me relaciono son aquellas que pasaron la prueba de Jesús. 


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