domingo, 1 de diciembre de 2013

Dios nunca me traicionaría.

Durante los meses de oscuridad del 2013 en los que apareció Jesús me di cuenta poco a poco que podría confiar plenamente en Dios. 

Durante ese tiempo horrible en el cual pensaba que no había salida, en el que él apareció y me mostró su Gloria y poder, me di cuenta de que estaba errado y decidí creer pero más que eso decidí confiar. 
En ese tiempo ya estaba tan herido por la gente, que otra traición quizá no hubiese afectado tanto pero no fue así, Dios me dijo "Tranquilo hijo, confía en mí y ya verás que todo saldrá perfecto. Eres mi hijo y no permitiré que cosas horribles te sucedan".

Mientras la gente me "destruía" moralmente ahí estaba Dios que me decía "Deja que se destruyan ellos mismos, ya verás quién saldrá victorioso".
De la nada, empecé a sentir calma y felicidad. Curiosamente, ya no estaba de mal humor. 

Empecé a hablar con Dios todos los días, a comentarle de mi día, a pedirle consejos. Conocí a mi mejor amigo, fui feliz, inicié a relacionarme con gente conveniente y luego di el próximo paso: olvidarme de todo lo malo, apoyarme en lo nuevo y ser una nueva persona nueva e integral. COMENCÉ A VIVIR.

Me dí cuenta que DIOS NUNCA ME TRAICIONARÍA PORQUE ÉL NO ES HUMANO.

Imagen: Facebook
Mientras más escuchaba de los humanos que hablaban de mí, más me reía por que ellos mismos se contradecían. Como me dijo Dios, salí victorioso, salí por la puerta. 
Los agentes del mal enfermaron, se mudaron, les fue mal ya que en la vida todo es recíproco

Ahora, confío en Dios. No tengo problemas por que sé que él me ama, él me entiende y con eso no hay problema; además, siempre está conmigo

Me doy cuenta de los errado que estaba pero sé que cuándo caigo me levanto con fuerza por que es Dios quién me da la mano.

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